

Educación de la Primera Infancia.
Es sabido que la educación en la primera infancia puede hacer una gran diferencia en la vida de un niño. En Argentina, se han realizado numerosos estudios sobre este tema.
Un estudio encontró que los niños con mayor nivel de alfabetismo en el preescolar se desempeñaban mejor que sus compañeros en la primaria. Otro estudio notó que los niños argentinos que fueron a la escuela entre los tres y los cinco años sacan mejores notas que los alumnos promedio en las pruebas nacionales.
Desafortunadamente, en Argentina, los niños de familias con mayores ingresos tienen mayores posibilidades de ir al preescolar que aquellos más carenciados. De hecho, cuanto mayor es el ingreso de una familia, mayor es la probabilidad de que sus niños vayan a la escuela a los tres, cuatro, y cinco años (Gráfico 11).

En la Provincia de Buenos Aires son muchos los niños de tres, cuatro y cinco años que van a la escuela. De hecho, el promedio de asistencia a la escuela para esos tres grupos de edad supera por mucho al promedio del país. Sin embargo, la situación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires es mucho más favorable que en la Provincia de Buenos Aires. Los niños de la Provincia de Buenos Aires están bajo una importante desventaja frente a sus pares de la ciudad (Gráfico 12).

Dadas estas inequidades, es imperativo que la Provincia de Buenos Aires invierta más y mejor en educar a los más jóvenes, y que aquellas organizaciones del tercer sector que puedan reforzar el aprendizaje de los niños más carenciados se comprometan a hacerlo antes de que estos niños ingresen a la escuela primaria. De lo contrario, se pondrá en desventaja a una generación de niños aún antes de que entren a la escuela primaria.